La historia de Linda, el gato persa de animalesgraciosos.net

 

 

Pese a que tenemos un nudo en la garganta constante después de rescatar las fotos de Linda (el gato persa que acompañó a los creadores de animalesgraciosos.net durante muchos años), queremos rendirle un merecido homenaje porque fue un animal excepcional que rompió con todos los esquemas y predicciones de vida que se hicieron sobre él…

Lo adoptamos con tan solo 3 meses y quienes nos lo dieron nos dijeron literalmente que era una “aberración genética”. Tenía asma, la nariz y la mandíbula deformadas de tal forma que los colmillos de debajo sobresalían y no podía respirar bien. Todo indicaba que el animal no viviría mucho tiempo, pero aún así nos enamoró desde el primer segundo que lo vimos.

Recordamos perfectamente cuando lo recogimos. Era un gato muy flaco y siempre estaba maullando, daba la sensación que siempre tenía hambre y con el tiempo entendimos que efectivamente su única pasión en esta vida era la comida. Concretamente el Jamón York era su debilidad.

En cuanto llegó a casa tenía una diarrea galopante (probablemente consecuencia de una mala alimentación), así que lo metimos en una pila para lavarlo y le pusimos un cuenco de leche.

Le faltó poco para comerse el cuenco y así trascurrieron los días. Poco a poco Linda fue normalizando su alimentación y empezó a recuperarse gracias a los consejos del veterinario.

Era un gato especial, único, su mirada y sus comportamientos eran prácticamente humanos y pese a que no era uno de esos gatos que se dejan acariciar constantemente, tenía claro quienes eran sus dueños y cómo debía distribuir su cariño.

Lo increíble de la historia de Linda es que consiguió vivir la friolera cifra de 18 años, rompió con todos los esquemas establecidos y estamos convencidos de que todo fue gracias al amor que le proporcionamos.

Una de las anécdotas más graciosas es que en nuestra casa sólo daba el sol 3 meses en verano. Pues bien, Linda salía al balcón a las 7 de la mañana, se tumbaba en el suelo e iba moviéndose acorde al movimiento del sol para disfrutar de él. Aquí una foto de esos momentos tan increíbles:

Buscaba el calor y su felicidad era máxima simplemente tomando el sol. ¿Os imagináis lo felices que éramos viendo a Linda poniéndose aún más moreno de lo que era? 😂😂😂.

Por cierto, nos hace mucha gracia eso de que los gatos negros dan mala suerte, ¿quién fue el lumbreras que dijo eso?, desde luego nuestra experiencia nos dice totalmente lo contrario…

En fin, lo que queríamos transmitiros es que nunca os deis por vencidos aunque os digan que un animal no tiene ninguna probabilidad de vivir. Si tenéis fe y no escatimáis en recursos para darle una buena vida, podemos aseguraros que vuestro animal podrá vivir muchísimo tiempo.

Compartimos a continuación algunas fotos de Linda para que veáis el personaje que estaba hecho… Era un peluche, un muñeco, la mascota que todo el mundo querría tener…

 

 

 

 

 

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